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ENSAYO
Luis
Fernando Granados
Sueñan las piedras
Pocos hechos
opacaron la marcha triunfal del ejército estadounidense en
la guerra de 1846-1848. Aún menos fueron los sucesos protagonizados
por civiles mexicanos. Casi ninguno puede ser considerado una movilización
espontánea, masiva y popular. El alzamiento con que los habitantes
de la ciudad de México recibieron a las tropas invasoras en
septiembre de 1847 uno de los hechos de armas más sangrientos
del conflicto bélico y la segunda rebelión popular urbana
más importante del siglo XIX es por ello un acontecimiento
singular, una feliz anomalía en la historia de la capital mexicana.
Sueñan
las piedras da cuenta, de manera pormenorizada, de esa miríada
de acciones plebeyas: un dedo accionando un gatillo al lado de la
Alameda, una piedra alzándose del piso y yendo a estrellarse
contra una cabeza pelirroja en el Zócalo, una jauría
devorando cadáveres estadounidenses muy cerca del convento
de Santo Domingo. Quiere ser también una exploración
de la geografía social de la ciudad de México del
siglo XIX, una instantánea microscópica de barrios
y callejones que explique la rebeldía popular sin acudir
al fácil expediente del amor a la patria y muestre
más bien la irresponsabilidad de un gobierno el mexicano
que hizo la guerra como bravucón de pulquería.
Sueñan
las piedras ha recibido el Premio Marcos y Celia Maus de la
Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM (1999), así
como, ex aequo, el Premio Francisco Xavier Clavijero del
Instituto Nacional de Antropología e Historia (2000).
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