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POESÍA
Verónica
Volkow
Oro
del viento
Oro del viento
cifra un notable trayecto poético generoso en estaciones,
rico en miradas. Es un viaje exhaustivo que le ofrece al lector
muchos parajes para visitar o, también, para quedarse. Verónica
Volkow, la autora de este itinerario, apegada con rigor a las fuerzas
elementales de la poesía, a sus tensiones más puras,
expresa lo que siente, lo que piensa y lo que ve desde un privilegiado
aprovisionamiento verbal, no sólo por la diestra combinatoria
de su vocabulario, sino por su bello y eficaz armado sintáctico:
cada poema de Volkow es una pieza construida con el esmero que dan
el amor y la disciplina fundidos. En esta poesía habita un
destacable oxímoron: es de una concentrada profusión,
apunta hacia todo lugar y se multiplica con la fertilidad de una
escritura suelta, segura (incluso sus poemas breves parecen desear
el largo aliento), y al mismo tiempo se repliega y vuelve sobre
sí misma para pensarse, para escuchar el silencio que la
rodea. En Oro del viento todo parece llevarnos a los poderes primigenios:
el amor es el lenguaje entre dos cuerpos; los animales son salvajes,
indomables; el mundo natural se expresa con la milenaria voz de
sus cuatro elementos. Su búsqueda apunta siempre (aunque
a veces no lo sepa) hacia la divinidad, hacia el mito fundador.
Volkow se conecta de manera natural con esas fuentes, y sólo
una presencia intermedia entre su deseo y lo deseado: la del lenguaje,
y es justamente en ese lugar de enlace puro donde nace el cántico
que este libro es. Tres versos expresan con claridad la naturaleza
de quien dice "yo" en estos poemas: "La soledad estricta
me desnuda, /el salto del Amor /me hace posible". Entre esas
dos orillas, las de la introversión y la extroversión,
fluye esta poesía con la libertad y la frescura del viento.
Verónica Volkow ha publicado varios libros de poesía:
La Sibila de Cumas, 1974; Litoral de tinta, 1979;
El inicio, 1983; Los caminos, 1989; Arcanos,
1996. Ha traducido a Serge, Michaux, Elizabeth Bishop y Michael
Hamburger, y colaborado en diversas revistas. Escribió también
Sudáfrica; diario de un viaje, 1988, una crónica
sobre la vida cotidiana en el apartheid; La mordedura de la risa,
1995, un estudio sobre la obra gráfica de Francisco Toledo,
y La noche viuda.
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