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HISTORIA
Antonio Díaz Soto y Gama
Historia del agrarismo
en México
RESCATE,
PRÓLOGO Y ESTUDIO BIOGRÁFICO POR PEDRO CASTRO
Coedición con Conaculta/Fonca
y UAM Iztapalapa
Antonio
Díaz Soto y Gama inicia a la edad de veinte años su
destacada trayectoria política al fundar el Partido Liberal
Potosino con Camilo Arriaga y los hermanos Flores Magón,
en 1900. Este partido fue la primera organización civil dedicada
a combatir a la dictadura de Porfirio Díaz. Una vez triunfante
la Revolución de 1910, Soto y Gama participa en la creación
de la Casa del Obrero Mundial, y luego se integra al zapatismo,
donde desempeñó un destacado papel junto al Caudillo
del Sur. A principios de los veinte, ya como líder del Partido
Nacional Agrarista y brillante parlamentario, colabora estrechamente
con el presidente Álvaro Obregón en la puesta en marcha
de un ambicioso proyecto de reparto agrario. A la muerte de Obregón,
Soto y Gama se separa del círculo revolucionario y participa
activamente a favor de los candidatos presidenciales opositores
Villarreal, Almazán y Padilla. Ya en su madurez, y esgrimiendo
una ideología anticomunista y católica, es un crítico
implacable del sistema priísta y de sus políticas
en materia agraria. Falleció en la ciudad de México
en 1967. Historia del agrarismo en México, de Soto
y Gama, recoge su visión acerca de los orígenes y
la evolución de los problemas agrarios del país, así
como las posturas al respecto de pensadores, activistas y gobernantes.
Obra inédita, escrita a principios de los cuarenta por encargo
del secretario de Educación, Octavio Véjar Vázquez,
inexplicablemente desapareció después de ser entregado
a su destinatario. Pedro Castro descubrió los manuscritos
originales en el archivo de la familia, y realizó una extensa
labor, consistente en ordenarlos y transcribirlos. En ellos se revela
una inigualable cultura histórica y legal, y la experiencia
personal de Soto y Gama como promotor del agrarismo. Sin duda imaginó
ganar para su causa a los lectores de este trabajo con su llameante
retórica, como la que escuchó la Convención
de Aguascalientes, cuando él calificó a la bandera
nacional como ese estandarte que al final de cuentas no es
más que el triunfo de la reacción clerical encabezada
por Iturbide. Este memorable episodio fue narrado magistralmente
por Martín Luis Guzmán en El águila y la
serpiente y en él, por cierto, Soto y Gama estuvo a punto
de perder la vida.
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